Un tratamiento de Reiki consiste en canalizar energía tanto hacia un lugar específico donde existe un problema como al cuerpo entero de una persona, dependiendo de la dolencia y el tipo de tratamiento.
Detalles de los tratamientos.
Los tratamientos están divididos en sesiones. Cada sesión dura aproximadamente 45 minutos, pero varía según las necesidades de cada paciente. Los tratamientos se hacen en bloques de 4 sesiones, ya que Reiki suele actuar de forma progresiva y los resultados se aprecian normalmente a partir de la segunda o tercera sesión (aunque muchas veces hay una mejoría a partir de la primera sesión). Normalmente es suficiente una sesión por semana, aunque en casos de dolores crónicos se pueden aumentar a dos por semana para el primer tratamiento.
Para dolencias como el estrés, insomnio y problemas nerviosos, normalmente un tratamiento de 4 sesiones es suficiente, pero algunas dolencias de origen físico pueden necesitar más.
Si estás tomando medicación, no influye para nada en los tratamientos de Reiki y nunca aconsejaré cambiar o modificar los consejos de un médico. De hecho, puede ser que te indique un chequeo médico para diagnosticar un problema puntual que surja durante el tratamiento.
La primera sesión durará un poco más (una hora aprox.), porque te haré unas preguntas sobre tí y la razón que quieres Reiki para conocerte mejor. Cuando acudas a tu sesión, ven con ropa cómoda y abrigada (para no sentir frío después de la sesión). En ningún caso se deben consumir narcóticos o alcohol antes de una sesión, y se aconseja abstenerse de ambos durante los tratamientos, excepto un consumo moderado.
También aconsejo que informes a las personas a tu alrededor que vas a recibir un tratamiento de Reiki, puesto que los cambios que experimentas a menudo los notan también los otros. Si te ven más tranquilo y relajado, ¡muchas veces querrán saber el porqué!
Información extraida de la pagina web del maestro de Reiki John Curtin: http://www.sanacionysalud.com